PREGÓN SEMANA SANTA
DE CÓMPETA
27 de Marzo 2010
Dª Mª Trinidad
Ortiz Morente
Maestra por
vocación y Camarera de la Virgen de los Dolores por devoción
Saludos
Buenas noches a
todos y todas los presentes en este acto inicial de la Semana Santa competeña,
permitidme también un recuerdo especial a los ausentes. Saludos cordiales a
todas aquellas personas cuya Fe les ha traído a este templo de Nuestra Señora de
la Asunción de Cómpeta para escuchar este humilde Pregón de la Semana Grande
para los cristianos-as.
Agradecimientos
Es la hora de
los agradecimientos, en primer lugar es preciso dar las gracias a Dios por estar
presente en nuestras vidas; a la Agrupación de Cofradías de nuestro pueblo, que
me ha brindado la oportunidad de dirigirme a vosotros-as (permitidme la
familiaridad que da la amistad o la vecindad); a las autoridades eclesiásticas y
civiles: señor párroco, señor alcalde, Presidenta de la Agrupación de Cofradías,
Hermanos cofrades, familia, amigos-as y competeños-as de nacimiento o de
sentimiento.
La Semana Santa
tiene en la música una gran aliada, por eso agradezco a las personas que
dotadas de talento musical lo comparten con nosotros-as ya sea a través de un
instrumento o con su voz.
Viene siendo
costumbre que el anterior pregonero presente a la pregonera actual. Debo
agradecer a D. José Mª Arjona, las palabras tan emotivas que me ha dedicado, de
las que no me considero merecedora.
Como él y mis
predecesores, tuve varios sentimientos encontrados cuando Dª Pilar López,
presidenta de la Agrupación de Cofradías, me propuso el verano pasado que
preparase este Pregón. Al principio las dudas, inquietud y responsabilidad
iniciales dieron paso a la alegría y satisfacción de poder compartir
este pregón de Semana Santa. Pili aprovechó un momento de descanso en un acto
académico para hacerme la propuesta. Allí estábamos las dos, en el patio del
Instituto, con el calor propio de los últimos días de Junio y hablando de Semana
Santa. Como persona implicada en la Semana Santa competeña, soy consciente del
trabajo realizado por las cofradías y no me pareció demasiado pronto. Pero no me
consideraba la persona más adecuada, ni la más “religiosa”, ni la mejor
preparada,…Sin embargo, no tenía más remedio que aceptar, era mi obligación
dejar de lado la timidez, el miedo escénico y compartir con vosotros-as esta
experiencia.
Si un PREGÓN es
la promulgación o publicación que se hace en voz alta de un asunto de interés
general, alzo mi voz para hablaros de la Semana Santa. Si en este discurso
público se anuncia e inicia la celebración de una festividad y se invita a
participar en ella, yo os ruego que nos acompañéis en estos días para vivir con
nosotros-as ese dolor, esa pasión y, celebrar la victoria de la Fe y de la
Vida.
Tal vez influida
por mi profesión, el primer paso tras recibir el encargo fue documentarme.
Durante varios años he asistido con emoción a este acto. He leído muchos
pregones de Semana Santa y, por supuesto, los nuestros y he podido apreciar en
esas palabras el sentimiento y el cariño con los que se han escrito. Quiero
aprovechar la ocasión para traer a nuestra memoria aquellos pregones que inició
en 1993 D. Antonio Navas Montes y los sucesivos pregoneros –as que han realizado
maravillosamente la tarea que hoy me ha sido encomendada.
Inevitablemente este Pregón será distinto a los demás, porque
estará plagado de vivencias y sentimientos personales que surgen del interior de
cada pregonero o pregonera.
Decía la Madre Teresa de Calcuta: “Haz las cosas pequeñas con gran
amor”, y así se ha ido redactando, revisando, añadiendo, eliminando, volviendo a
revisar cada fragmento del Pregón, con gran AMOR.
En estos tiempos de
crisis económica, social y espiritual, he de confesar que siempre he sido
creyente. La Fe ha sustentado mi vida, por este motivo comienzo tomando el
Credo como punto de partida:
CREDO
Creo en
Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo,
su Único hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue
crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día
resucitó de entre los muertos. Subió a los cielos, y está sentado a la derecha
de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos,
el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
En esta oración se resume la base que sustenta nuestra Semana Mayor.
Ninguna Semana
Santa es igual a otra, ni se vive de la misma forma, influyen tantos aspectos:
la religiosidad, la implicación, el estado de ánimo, la salud, etc.
La Semana Santa
desde fuera
Como muchos -as
sabéis, aunque nací aquí, a los 2 años emigré con mi familia a Barcelona en una
época de crisis muy parecida a ésta. En la década de los 60 muchos andaluces-as
tuvimos que buscar el futuro lejos de nuestra tierra. Permanecimos allí más de
veinte años, llenos de esfuerzo, de lucha y de trabajo. La ilusión de mis padres
siempre fue regresar a su pueblo. De ellos aprendí ¡tantas cosas!, entre ellas,
los valores básicos del cristianismo. En Barcelona el sentimiento cristiano es
más reservado, más interior, las manifestaciones religiosas no son tan notorias.
Cuando volví a Cómpeta de jovencita, nunca había visto una procesión en directo
y me sorprendió gratamente ver cómo las “sentían” mis primos-as y mis amigos-as.
Al principio he de reconocer que veía la Semana Santa como una turista más, de
vacaciones, sin llegar al fondo, sin profundizar.
La Semana Santa
por Dentro
Con los años,
nuestro regreso a Cómpeta, la amistad con la familia López Ruiz (Cofradía de
Ntra. Sra. de los Dolores), la implicación profesional en la vida social y
religiosa, hizo aflorar un sentimiento que estaba ahí. Comencé a ayudar en
pequeños menesteres a la Cofradía de la Virgen de los Dolores simplemente por
amistad, pero cada año la implicación fue aumentando hasta recibir con gran
honor el título de Camarera de la Virgen de los Dolores. Es un “trabajo” que
realizo con entusiasmo, no importan las horas, los problemillas, las
dificultades,… porque la Virgen se lo merece todo. En esos momentos de intimidad
con la Virgen, arreglándola respetuosamente, junto a mi amiga Luisa, entre
encajes, alfileres, telas, da tiempo a reflexionar y a intentar transmitir a
través de ella el sentir cristiano (el dolor, la tristeza, la soledad y la
alegría de la Resurrección). Mi familia comprende y comparte este sentimiento
cofrade que se va transmitiendo de generación en generación.
Virgen de
los Dolores
Tú cómo las buenas madres,
sabes, desde tu retiro,
lo que ocultan, lo que callan
de los pasos de tu hijo.
Sabes las acusaciones
lanzadas contra tu hijo,
y lees los Libros Santos,
buscas el sutil resquicio
por donde pueda escapar
de ser un reo, un convicto.
¡Ay, Virgen de los Dolores!
tu sufrimiento es continuo.
Pasan rápidas las horas,
se está avecinando el tiempo
del sacrificio sagrado
que aposentará en el cielo
a las almas desterradas,
condenadas al infierno.
¡Cómo te duele, María,
el alma herida en tu pecho!
Desde dentro de
la Cofradía es una visión distinta, se termina una S. Santa y ya estamos
preparando la siguiente. ¡Cuántas reuniones, cuántos preparativos, cuántos
problemas! y, siempre rezando y mirando al cielo. Existe una gran unión en la
Agrupación de Cofradías, un enorme trabajo y un excelente resultado cuando todos
los actos previstos van teniendo lugar. ¡Qué satisfacción cuando se encierran
los tronos en el templo!
Sin desmerecer
la belleza y fastuosidad de las grandes ciudades andaluzas como Málaga o
Sevilla, nuestra Semana Santa tiene un carácter más íntimo, más próximo, el
propio de un pueblo. Un pueblo blanco, de calles estrechas y empinadas, donde
portar los tronos es una tarea difícil, casi imposible, pero la Fe lo consigue.
Cómpeta resulta un marco incomparable para revivir la Pasión, muerte y
resurrección de nuestro Señor.
Para nuestro
pueblo, eminentemente turístico supone la visita de muchas personas de otros
lugares y nacionalidades distintas. Para el simple turista o visitante, unos
días de vacaciones, ocio, contacto con la naturaleza, con unos paisajes y
costumbres diferentes. Puede considerar las procesiones como una simple
representación plástica de carácter religioso.
Para los
comerciantes o personas dedicadas al sector servicios, unos días de trabajo
extra y de mayor rendimiento económico.
Para los niños
y niñas es también un tiempo de ilusión, de visitas familiares, de libertad en
un pueblo tranquilo, de búsqueda de velas y pelotas de cera, de seguir e
imitar la música de las bandas. Todos quieren tocar los tambores y, de regreso a
las aulas siguen jugando a las procesiones, unos portan los tronos, otros son
los penitentes, otros son los músicos, etc.
Para los
cristianos y cristianas proporciona la oportunidad de reflexionar más
íntimamente en su fe y dejar atrás la negatividad. Nosotros -as revivimos cada
año la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Si la Pascua que celebramos
significa el paso de la Muerte a la Vida, siempre saldrán victoriosas la
Esperanza y la Vida.
Para las personas que individual o colectivamente
preparan, colaboran y participan de alguna forma en los actos tanto en la
Iglesia como en las procesiones, quisiera trasladarles el agradecimiento del
pueblo de Cómpeta por su esfuerzo y buen hacer.
La Semana Santa
también se percibe con los sentidos:
Ya flota en el
ambiente la proximidad de un acontecimiento.
Ya suenan los
primeros acordes de las marchas. El corazón da un vuelco de alegría cuando
aparecen las bandas de música, una más solemne, la otra más vivaz. ¡Cuántas
noches de ensayo a sus espaldas!, ¡Qué paciencia la de los directores! A lo
lejos, en un balcón de la calle Sevilla suena el quejido de las saetas.
Ya huele a
Semana Santa, a incienso, azahar y a cera.
Ya se paladea la
gastronomía competeña propia de estas fechas. Las madres preparan potajes de
garbanzos, arroz con bacalao, tortitas de S. Santa, calabaza frita y, de postre
arroz con leche, buñuelos, pestiños y torrijas. Sabores de siempre que se
repiten año tras año.
Ya se toca la suavidad de los mantos, de las flores, de la
ropa nueva.
Ya se ve el fervor religioso en la casa, en la calle, en
la Iglesia; en las miradas atónitas de los niños-as, en las cómplices de los
enamorados-as, en las nostálgicas de los mayores.
Programa de Semana Santa
El acto inicial
se celebró el sábado 27 de Febrero con la Presentación del Cartel de Semana
Santa 2010 a cargo de D. Juan Luis Fernández García y protagonizado este año por
la bella imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo, cuyas manos atadas simbolizan el
sacrificio que está realizando para liberar de sus pecados y culpas a la
Humanidad.
El sábado 6 de
Marzo se procedió a la bendición del estandarte, faldones y escapularios de la
Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, conocido
popularmente como “Borriquita”. Posteriormente, se procedió a inagurar la II
Exposición de Arte Sacro.
El sábado 20 de
marzo dio comienzo el septenario de la Virgen de los Dolores.
Viernes, 26 de Marzo : Viernes de Dolores
Septenario de
la Virgen de los Dolores, Santa Misa y Besamanos. Se retomó la antigua tradición
de la Procesión infantil. Los niños-as del pueblo portando tronos elaborados por
ellos-as mismos-as, partieron del Paseo de las Tradiciones y realizaron el
recorrido por la estación corta.
Sábado, 27 de Marzo
En este momento
estamos en pleno Pregón de Semana Santa, tal como estaba previsto.
Domingo de Ramos
– Alegría y lección de humildad
MÚSICA
Ya predijo Zacarías
que viene el Rey a su reino,
es el justo, el victorioso
obviador del cautiverio;
sale con gozo, con júbilo,
la muchedumbre a su encuentro,
con ramos de olivo y palmas…
¡Todo se está cumpliendo!
Suele ser un
Domingo alegre, de convivencia y relación familiar. Los competeños-as y
visitantes debemos madrugar un poquito para ir a la Ermita de San Antón a
bendecir las ramas de olivo y las palmas y acompañar a la Cofradía de Nuestro
Padre Jesús en su entrada en Jerusalén que tras la misa realizará su
recorrido por Cómpeta.
“¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del
Señor!
¡Hosanna en las alturas!”
(Mat. 21,7,9)
¡Qué luz
especial desprende la Plaza Almijara, este año bellamente engalanada, la calle
Sevilla, la Carrera, la calle San Antonio, la Ermita de San Antón! ¡Qué alegre
suena la música de las bandas! Todos-as tan felices, arreglados-as para la
ocasión, estrenando alguna prenda. Con nuestras palmas y ramas de olivo
acompañamos al Mesías, tan humilde que podría haber elegido cualquier
cabalgadura y se ha decantado por un simple borriquito. ¡Qué lección a nuestro
consumismo actual donde todos luchamos por tener la mejor casa, el mejor coche,
el móvil de última generación, bienes materiales que al final desaparecen!
Miércoles Santo:
Inicio
Comienza el
Calvario de nuestro señor, Jesucristo. Nos reuniremos en la Plaza Almijara en la
fría noche de Semana Santa para acompañar en su salida procesional a las
cofradías de Nuestro Padre Jesús Cautivo, Ntro. Padre Jesús atado a la
columna y Ntra. Sra. de los Dolores.
MÚSICA
Jueves Santo:
Despedida, traición y prisión
Recordamos la
última cena de Jesús con sus apóstoles, donde les lavó los pies como ejemplo de
servicialidad. Se instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última
cena, Jesús se fue a orar al Huerto de los Olivos donde recibió el beso traidor
de Judas, fue apresado y llevado cautivo.
Todos-as estamos
presos en cierta forma de nuestros pecados, nuestros defectos, nuestros miedos e
incertidumbres y, estos momentos son propicios para la reflexión.
Hoy celebraremos
la Cena del Señor; el lavatorio de pies y la reserva del Señor en el Monumento
y procesión por la estación larga de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra.
Sra. de los Dolores.
Viernes Santo:
Tristeza, abandono y muerte
MÚSICA
Es un día de
intensa emoción, comenzará temprano con la salida del Santísimo Cristo
Crucificado en piadoso Vía Crucis; continuará con la Representación de la
Pasión de Jesucristo; por la tarde el Sermón de las Siete Palabras, el Oficio de
la Pasión del Señor y por la noche, la salida procesional de las bellas
imágenes del Santísimo Cristo Crucificado; Ntra. Sra. de las Angustias (
reflejando el dolor más grande que puede sentir una madre, la muerte de su hijo);
el impresionante Santo Sepulcro; la belleza y aparente fragilidad
de Sta. María Magdalena que contó con la fortaleza que le proporcionó ser
seguidora de Cristo. Esta noche será portada por mujeres competeñas. Ya de
madrugada, las mujeres vestidas de luto acompañarán en su desdicha a
Ntra. Sra. de la Soledad rezando el rosario por la estación corta.
Un día tan
emotivo como éste necesita un mayor detenimiento:
Son las 7:00 h., mi hijo, como todos los años, desde muy
pequeño, está listo con sus mejores galas para asistir al Vía Crucis con su
padre y su abuelo. Así es en la mayoría de los hogares competeños. ¡Qué tristeza
embarga sus ojos mirando al Señor crucificado! Es una procesión única, diferente
a la de los pueblos del entorno. Es costumbre desde siempre que los hombres de
Cómpeta (incluidos los que viven fuera, los extranjeros y los visitantes) se
reúnan en el Templo para acompañar al Cristo Crucificado por las calles de
Cómpeta con sus rezos y cantos:
“El Hijo del Eterno
de espinas
coronado,
a muerte es
condenado
cual pérfido
traidor.
Y yo con nuevas
culpas
con nefandos
delitos,
pedí la muerte a
gritos
de Dios mi
Salvador.
Perdona Jesús
mío,
perdona mi
pecado,
con él he
renovado
ingrato tu
pasión.
El abuelo,
hombre profundamente religioso, siempre junto al párroco, leía durante muchos
años un pasaje de las 14 estaciones en la Plazoleta. Ahora su edad ya no se lo
permite, aunque no le frena para participar en el Sermón de las Siete Palabras:
1ª-
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen (Lc. 23, 24)
2ª - Hoy estarás conmigo en el Paraíso (Lc. 23,43)
3ª- Madre he aquí a tu hijo, hijo he aquí a tu madre (Jn 19, 26)
4ª- Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Mt 27, 46)
5ª- Tengo sed (Jn 19, 28)
6ª- Todo está consumado (Jn 19,30)
7ª- Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Lc 23, 46)
Ese día
recordamos la Pasión de Nuestro Señor, su prisión, los interrogatorios de
Herodes y Pilatos; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión.
Soneto a Cristo Crucificado
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No tienes que dar porque te quiera
pues aunque lo que espero no esperara
lo mismo que te quiero te quisiera.
Sábado Santo:
Oración y espera silenciosa
También es
conocido como el Sábado de Gloria. Será un día de silencio y recogimiento, de
luto intenso y expectación. En la solemne vigilia pascual celebraremos el paso
de la muerte a la Vida. Estamos tristes por la muerte de Jesús, pero
acompañamos a su madre, rezando el Stabat Mater y el Santo Rosario porque pronto
retornará del Abismo y el gozo invadirá nuestros corazones: Jesús va a Resucitar. Encenderemos nuestras velas en la hoguera situada a las puertas
del Templo.
Domingo de Resurrección: Esperanza y futuro
MÚSICA
Tras la Santa Misa de Resurrección caminaremos junto al
Santísimo Cristo Resucitado, Sta. María Magdalena y Ntra. Sra. de los Dolores
en una estación larga, llena de ánimos renovados y esperanza en el futuro.
Día emocionante para las familias de los-as jóvenes
“quintos-as” que siguiendo la tradición y aunque ya no exista el Servicio
Militar obligatorio portarán a hombros a Ntra. Sra. de los Dolores con la
alegría propia de la juventud.
La plaza Almijara estallará en júbilo cuando se reúnan
los tres tronos y dancen acompasadamente hasta su regreso al templo, celebrando
el final del sufrimiento y el inicio de una nueva etapa con la Resurrección.
Todos hemos pasado en algún momento por situaciones en
nuestra vida que pudieran asemejarse (simbólicamente) a lo acontecido esta
Semana Santa ¿Quién no se ha sentido alguna vez incomprendido-a, perseguido-a,
humillado-a, sin salida ? ¿Quién gracias a su Fe, a su familia, a sus
amigos-as…, no ha visto por fin un haz de luz en el oscuro túnel tras una
catástrofe natural, una pérdida familiar, una enfermedad?
Desde aquí un
mensaje de esperanza a todas las personas afectadas por los terremotos de
Haití y Chile; por las inundaciones a causa del temporal; a las que han perdido
algún familiar en accidente; a las que sobrellevan con valentía las crueles
enfermedades; porque como discípulos-as de Cristo somos capaces de resurgir.
Ya al final de
este Pregón, invitaros a todos y todas a participar activamente en la Semana
Santa competeña, a seguir luchando para que nuestras costumbres y tradiciones
sigan vivas y sean heredadas por las siguientes generaciones.
¡Hasta siempre! Muchas gracias por vuestra atención.
Trini Ortiz
Morente
Cómpeta, 27 de Marzo de 2010